Cronología de la Teoría de la Evolución

Autor: Phillipe Calmet Williams

Siglo XX

Año 1987: Edwards v. Aguillard – El Juicio que Forzó el Nacimiento del “Diseño Inteligente”

Fuente Primaria:

  • Edwards v. Aguillard, 482 U.S. 578 (1987). Sentencia de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

1. Contexto Histórico-Científico

  • El vacío legal tras McLean: Tras el juicio McLean v. Arkansas (1982), que declaró inconstitucional la enseñanza del creacionismo en las escuelas públicas, los grupos creacionistas buscaron nuevas estrategias para eludir la separación entre Iglesia y Estado.
  • La ley de Luisiana (1981): En 1981, el estado de Luisiana aprobó la “Ley de Tratamiento Equilibrado” (Balanced Treatment Act), que prohibía enseñar la teoría de la evolución en las escuelas públicas a menos que se acompañara de la enseñanza de la “ciencia de la creación”.
  • El desafío legal: Un grupo de padres, profesores y líderes religiosos, liderados por Donald Aguillard, demandaron al estado, argumentando que la ley violaba la Primera Enmienda al promover una creencia religiosa.

2. El Argumento Clave: ¿Ciencia o Religión?

El caso, que llegó a la Corte Suprema en 1987, se centró en la naturaleza de la “ciencia de la creación”:

  • Postura de los demandantes (Aguillard): La ley no tenía un propósito secular claro. Su objetivo real era promover una doctrina religiosa específica (el creacionismo bíblico) en las escuelas públicas, lo que violaba la Cláusula de Establecimiento de la Primera Enmienda.
  • Postura del estado de Luisiana: Defendía la ley argumentando que su propósito era “proteger la libertad académica” de los estudiantes y profesores, fomentando un “entendimiento equilibrado” de los orígenes de la vida.

3. La Sentencia Histórica (19 de junio de 1987)

El juez William J. Brennan, escribiendo para la mayoría de la Corte Suprema (7-2), dictaminó que:

  1. La ley carecía de un propósito secular: El objetivo declarado de “proteger la libertad académica” era engañoso, ya que la ley no otorgaba a los profesores una flexibilidad que ya no poseyeran.
  2. La ley promovía una creencia religiosa: La “ciencia de la creación” era, en esencia, un dogma religioso. La legislación estaba diseñada para proporcionar una ventaja persuasiva a una doctrina religiosa que rechaza la base factual de la evolución.

Frase icónica de la sentencia: La ley “no tiene como objetivo fomentar la enseñanza de todas las teorías científicas sobre los orígenes humanos, sino más bien el propósito claramente diferente de desacreditar la evolución contrarrestando su enseñanza en cada ocasión con la enseñanza del creacionismo”.

4. El Impacto Inmediato: El Nacimiento del “Diseño Inteligente”

  • Un cambio de estrategia necesario: La sentencia Edwards v. Aguillard cerró la puerta a la enseñanza del creacionismo “científico” en las escuelas públicas. Sin embargo, creó un incentivo para que los opositores a la evolución desarrollaran una nueva estrategia que no hiciera referencia explícita a la Biblia o a la creación divina.
  • El “reciclaje” del creacionismo: Este cambio de estrategia se materializó en el libro de texto Of Pandas and People, que se convirtió en una pieza central del movimiento del Diseño Inteligente (DI). La evidencia más contundente de esta transformación se encontró décadas después, durante el juicio Kitzmiller v. Dover (2005).
  • La evidencia del “cdesign proponentsists”: Los borradores de Of Pandas and People mostraron que, tras la sentencia de 1987, la palabra “creacionistas” (“creationists”) fue sistemáticamente reemplazada por “proponentes del diseño” (“design proponents”) en pasajes que, por lo demás, permanecían sin cambios. En un caso, el reemplazo fue incompleto, creando el famoso término híbrido “cdesign proponentsists”, que se considera una “prueba” de que el Diseño Inteligente es esencialmente creacionismo reciclado.

5. Impacto y Legado

  • Precedente legal para el futuro: La sentencia de 1987 se convirtió en un pilar para el posterior juicio de Dover (2005). En ese caso, el juez John E. Jones III utilizó el precedente de Edwards v. Aguillard para dictaminar que el Diseño Inteligente no es ciencia, sino “creacionismo reciclado” y, por lo tanto, su enseñanza en las escuelas públicas es inconstitucional.
  • Punto de inflexión en la controversia: Edwards v. Aguillard marca el momento en que el creacionismo moderno se vio obligado a secularizar su discurso, dando origen al movimiento del Diseño Inteligente que Michael Behe popularizaría con su libro de 1996.

Resumen Visual: Edwards v. Aguillard (1987) como Catalizador

Aspecto Antes de 1987 (Estrategia Creacionista) El Fallo de 1987 Consecuencia (Nacimiento del DI)
Argumento Central “Ciencia de la Creación” (basada en el Génesis literal). Declarado inconstitucional por violar la separación Iglesia-Estado. Se abandona el lenguaje bíblico explícito.
Libro Clave Of Pandas and People (versión original con “creacionistas”). El fallo fuerza un cambio de estrategia. Se publica una nueva versión con “proponentes del diseño”.
Evidencia de Continuidad No aplica. No aplica. El término “cdesign proponentsists” demuestra el “reciclaje” de la idea.
Estrategia Legal “Enseñar la controversia” (Creación vs. Evolución). La Corte Suprema rechaza esta estrategia por ser religiosa. El DI adopta la misma estrategia, pero con un lenguaje “secular”.

Dato crucial: La sentencia Edwards v. Aguillard (1987) no sólo cerró la puerta al creacionismo “científico” en las escuelas públicas, sino que, paradójicamente, se convirtió en el catalizador que forzó el nacimiento del movimiento del Diseño Inteligente. Al prohibir el lenguaje religioso explícito, la Corte Suprema impulsó a los creacionistas a reformular sus argumentos en términos aparentemente seculares, un proceso documentado en los borradores del libro Of Pandas and People, donde el término “creacionistas” fue reemplazado por “proponentes del diseño”. Décadas después, esta prueba textual fue clave en el juicio Kitzmiller v. Dover (2005) para demostrar que el Diseño Inteligente no es más que “creacionismo reciclado”, confirmando así el vínculo directo entre el fallo de 1987 y la estrategia que Michael Behe popularizaría en 1996.